El Flipper Blackhat es una herramienta que lleva el hacking ético a otro nivel. Este potente accesorio permite al popular Flipper Zero realizar ataques avanzados en redes inalámbricas, convirtiéndolo en una verdadera máquina de pruebas de seguridad.
Si te apasiona la ciberseguridad, seguro que ya has oído hablar del Flipper Zero, ese pequeño pero poderoso gadget que se ha ganado un lugar en el bolsillo de muchos hackers gracias a su capacidad para analizar e interactuar con señales inalámbricas, RFID y NFC.
Pues bien, este curioso “tamagotchi para hackers” acaba de subir de nivel gracias a Linux y a un potente complemento desarrollado por el experto en seguridad Ryan Walker.
El resultado de esta fusión es el Flipper Blackhat, un accesorio que transforma por completo el Flipper Zero, dándole funciones avanzadas para realizar pruebas de seguridad WiFi que antes eran impensables con el dispositivo original.
Lejos de ser solo un simple añadido, el Flipper Blackhat amplía enormemente las capacidades del Flipper Zero, convirtiéndolo en una potente herramienta para quienes buscan llevar sus habilidades en ciberseguridad al siguiente nivel.
Un miniordenador con Linux que transforma tu Flipper Zero
A simple vista, el Flipper Blackhat parece solo un accesorio más que se acopla a la carcasa del Flipper Zero, pero en realidad es mucho más que eso. Se trata de un potente miniordenador independiente que funciona con Linux y que lleva las capacidades del Flipper Zero a otro nivel.
Lo curioso es que el Flipper Zero, en este caso, actúa únicamente como pantalla, fuente de energía y control de usuario, mientras que el verdadero poder está dentro del Blackhat.
Este pequeño monstruo cuenta con un procesador Allwinner A33 de cuatro núcleos ARM Cortex-A7, que corre a 1,8 GHz, acompañado por una GPU Mali-400MP2. Además, viene equipado con conectividad inalámbrica avanzada gracias a un transceptor WiFi Realtek RTL8723DS de 2,4 GHz y un adaptador adicional de 5 GHz Realtek RTL8821CU.
¿Quieres aún más opciones? También puedes añadir una tercera radio para ampliar sus capacidades según lo que necesites.
Todo esto funciona bajo una distribución personalizada de Linux, lo que significa que puedes adaptarlo y personalizarlo casi sin límites. En pocas palabras, el Flipper Blackhat convierte tu Flipper Zero en una auténtica central de hacking portátil.
Conoce más sobre: M1: El rival de Flipper Zero con hacking a precio reducido
Un dispositivo en fase beta, pero con mucho potencial
El Flipper Blackhat todavía está en desarrollo, así que hay que tenerlo en cuenta si decides hacerte con uno. Su creador, Ryan Walker, ha lanzado el complemento en fase beta, lo que significa que, aunque el hardware parece bastante sólido, el software aún está en proceso de mejora.
Si te animas a probarlo ahora, prepárate para recibir actualizaciones frecuentes y quizás encontrarte con algún que otro bug mientras van puliendo el sistema.
En cuanto al precio, el Flipper Blackhat se vende por unos 79 dólares (alrededor de 73 euros), pero la demanda ha sido tan alta que las primeras unidades ya están agotadas. La buena noticia es que ya están trabajando en aumentar la producción, así que pronto habrá más disponibles.
Si te gusta la seguridad informática, sueles trastear con dispositivos como la Raspberry Pi, o simplemente quieres exprimir al máximo tu Flipper Zero, este accesorio tiene mucho que ofrecer. Con Linux como sistema operativo, las posibilidades para personalizarlo y llevar a cabo proyectos avanzados son prácticamente infinitas.
Conoce más sobre: Flipper Zero: 6 Usos Asombrosos del Tamagotchi Hacker
Flipper Zero: Una herramienta potente que también puede ser peligrosa
El Flipper Zero se ha ganado fama por sus increíbles capacidades para interactuar con dispositivos electrónicos. Pero justo por esa versatilidad, también puede convertirse en una herramienta peligrosa si cae en las manos equivocadas.
Este pequeño gadget puede clonar tarjetas RFID, acceder a sistemas cerrados e incluso controlar dispositivos mediante señales infrarrojas. Y aunque estas funciones son muy útiles para fines educativos o de seguridad, también pueden abrir la puerta a robos de identidad, invasiones de privacidad y otros riesgos difíciles de detectar.
Imagina que alguien con malas intenciones logra duplicar una tarjeta de acceso a una escuela, hospital o empresa solo acercando el Flipper Zero. Eso podría permitir que personas no autorizadas entren en zonas restringidas en segundos, facilitando robos, espionaje o incluso sabotajes en infraestructuras clave.
Pero el peligro no se queda ahí. El Flipper Zero también puede interferir con dispositivos cotidianos que damos por seguros, como cerraduras electrónicas, juguetes inteligentes o incluso videoconsolas, poniendo en riesgo la privacidad tanto de adultos como de niños.
Su facilidad de uso y precio accesible lo convierten en una herramienta atractiva para personas con conocimientos técnicos avanzados que quieran aprovecharlo con fines maliciosos, lo que aumenta considerablemente el riesgo de abusos.
Aunque el Flipper Zero fue diseñado para ser una herramienta educativa y de seguridad, es fundamental entender que, en las manos equivocadas, puede convertirse en un serio peligro. Por eso, es clave promover un uso responsable y considerar regulaciones que ayuden a prevenir que esta poderosa herramienta termine siendo utilizada para fines delictivos.