Seguro te ha pasado: estás usando tu PC tranquilamente, sin hacer nada pesado (quizás un par de pestañas abiertas en el navegador, escribiendo algo en Word) y, de pronto, el ventilador empieza a sonar como si fuera a despegar. Abres el Administrador de tareas para ver qué está pasando y, como por arte de magia, todo se calma. El uso del procesador baja, el ruido desaparece y parece que el ordenador se hace el inocente.
Puede parecer un fallo más de Windows, incluso hasta gracioso si lo piensas. Pero detrás de ese comportamiento extraño podría esconderse algo mucho más serio: una posible infección de malware, y en muchos casos, uno diseñado para minar criptomonedas a escondidas, usando los recursos de tu equipo sin que lo notes.
Lo curioso (y preocupante) es que este tipo de malware es cada vez más silencioso y difícil de detectar, porque se camufla como si fuese parte del funcionamiento normal del sistema. Por eso, muchos síntomas pasan desapercibidos o se confunden con simples “cosas raras de Windows”.
Algunos tipos de malware se las traen. Las versiones más avanzadas son tan listas que se esconden a plena vista: se activan sin que lo notes y, si detectan que abriste el Administrador de tareas o estás pasando un antivirus, se apagan solitos para no levantar sospechas. Como si supieran que los estás mirando.
Comportamientos típicos que indican infección en Windows
1. Pop-ups y publicidad no deseada, incluso sin tener el navegador abierto
Si ves ventanas emergentes o anuncios sin haber abierto ningún sitio web, probablemente tengas adware instalado. Este tipo de malware se infiltra generalmente tras instalar programas gratuitos que no revisaste adecuadamente durante la instalación.
2. Programas que no instalaste empiezan a ejecutarse
Una clara señal de infección es la aparición de programas que no recuerdas haber instalado. Estos pueden ser desde barras de herramientas en el navegador, hasta aplicaciones completas que se ejecutan al inicio del sistema.
¿Qué hacer?: Ve a "Aplicaciones y características" desde la Configuración de Windows y desinstala los programas sospechosos.
3. La configuración del navegador cambia sin permiso
Si de repente tu página de inicio, buscador predeterminado o extensiones han cambiado, es posible que tengas un secuestrador de navegador (browser hijacker). Este tipo de software modifica la configuración para redirigirte a sitios llenos de anuncios o incluso a páginas que roban información.
4. Alertas falsas de antivirus o programas de “limpieza”
Otra táctica común es la instalación de falsos antivirus o programas que dicen limpiar tu PC. Estos te mostrarán constantemente alertas falsas de infecciones para asustarte y hacer que pagues por una supuesta solución.
Ojo con: aplicaciones que dicen haber encontrado "500 errores graves" justo después de la instalación.
5. Archivos desaparecen o están corruptos
Algunos tipos de malware, como el ransomware, secuestran tus archivos y los cifran, exigiendo un pago para recuperarlos. Si notas que documentos importantes están corruptos, han cambiado de nombre o tienen extensiones raras (como .locked
, .crypt
, etc.), estás ante un caso serio.
6. ¿Te están minando criptomonedas sin que lo sepas?
Esto tiene nombre, y se llama cryptojacking. Básicamente, es cuando alguien (sin pedir permiso, claro) usa tu ordenador para minar criptomonedas. No te roba datos ni contraseñas, pero sí te exprime el procesador al máximo para ganar dinero a tu costa. Y mientras tanto, tú solo te preguntas por qué tu PC va lento, se calienta más de lo normal o suena como si estuviera a punto de despegar.
Detectarlo no es tan fácil, porque no deja rastro evidente como otros virus. Pero hay pistas:
-
El equipo se pone lento de la nada.
-
Los ventiladores no paran.
-
La factura de luz sube sin razón.
-
Todo se sobrecalienta aunque no estés haciendo gran cosa.
¿Y cómo entra este malware? Puede colarse a través de descargas trampa, correos maliciosos o incluso con solo visitar una página web con código oculto que empieza a minar mientras tú solo estás leyendo un artículo o viendo un video.
¿Qué puedes hacer para protegerte?
No hace falta ser experto. Solo toma algunas precauciones básicas:
-
Usa bloqueadores de scripts en el navegador.
-
Actualiza tu sistema y programas con frecuencia.
-
Evita descargar cosas de sitios que no conoces.
-
Revisa el uso del procesador de vez en cuando (si va al 100% sin razón, ojo).
-
Y, por supuesto, ten un antivirus que esté siempre activo.
Al final, todo se reduce a estar atentos. El cryptojacking no siempre hace ruido, pero cuando lo hace (y los ventiladores se vuelven locos) es hora de mirar más de cerca.
¿Cómo prevenir infecciones en Windows: consejos prácticos?
Evitar infecciones no requiere ser un experto en informática, solo seguir algunas buenas prácticas. Aquí te dejamos las más importantes:
1. Mantén tu sistema y programas actualizados: Microsoft lanza constantemente parches de seguridad. Asegúrate de tener las actualizaciones automáticas activadas y que tu navegador y programas también estén actualizados.
2. Usa un antivirus confiable: Aunque Windows Defender ha mejorado mucho, existen opciones más completas como Acronis, Kaspersky, o Sophos. Algunos incluso ofrecen protección contra ransomware y sitios maliciosos.
3. No hagas clic en enlaces sospechosos: Muchos virus llegan por correo electrónico o mensajes falsos. Si no reconoces el remitente o el enlace parece sospechoso, no lo abras.
4. Descarga solo desde fuentes oficiales: Evita portales de descargas no verificadas, especialmente aquellos que ofrecen software “crackeado” o gratuito sin licencia. La mayoría viene con regalos ocultos.
5. Analiza memorias USB y discos externos: Una forma clásica de infección es conectar un pendrive contaminado. Asegúrate de escanear cualquier dispositivo externo antes de abrir sus archivos.
¿Qué hacer si ya estás infectado?
Si notas varios de los síntomas mencionados, sigue estos pasos:
-
Desconéctate de Internet para evitar que el malware se comunique con sus servidores.
-
Inicia en Modo Seguro para evitar que se cargue el malware al arranque.
-
Ejecuta un análisis completo con tu antivirus.
-
Elimina los archivos y programas sospechosos.
-
Cambia todas tus contraseñas desde un dispositivo limpio.
-
Si nada funciona, considera hacer una copia de tus archivos y formatear el equipo.
Conclusión: La mejor defensa es estar informado
Windows trae bastantes herramientas de seguridad hoy en día, pero seamos sinceros: lo que realmente marca la diferencia es cómo usas tu PC. Estar atento a las señales raras puede ayudarte a pillar un virus antes de que cause un desastre.
La clave está en no pasar por alto los comportamientos extraños: si algo no te suena normal, no lo ignores. Revisar cada tanto cómo va tu equipo, qué se está ejecutando y mantener todo actualizado puede ahorrarte muchos dolores de cabeza.
Porque al final, ningún antivirus reemplaza al sentido común del usuario. Y sí, suena cliché, pero es la verdad: tu mejor defensa… eres tú.