Mantener una infraestructura tecnológica eficiente y segura es más crítico que nunca. A medida que la digitalización continúa transformando industrias enteras, directores, gerentes de TI y CTOs enfrentan la tarea de garantizar que las redes y sistemas no solo sean eficientes, sino también seguros. Aquí es donde entran en juego los Centros de Operaciones de Red (NOC) y los Centros de Operaciones de Seguridad (SOC).
Ambos centros son fundamentales para la gestión eficiente y la seguridad de las redes empresariales, pero tienen roles y responsabilidades muy diferentes. Entender estas diferencias es crucial para cualquier líder empresarial que busque maximizar tanto el rendimiento como la seguridad de su infraestructura TI.
Tabla de Contenido
El NOC, o Centro de Operaciones de Red, es como el sistema nervioso de su infraestructura TI. Este centro se encarga de supervisar, gestionar y mantener su red empresarial. Los ingenieros del NOC trabajan las 24 horas del día, los 7 días de la semana para asegurar que todo funcione sin problemas: desde el rendimiento de la red y la gestión de dispositivos hasta la administración de servidores y bases de datos.
Un SOC, o Centro de Operaciones de Seguridad, es la fortaleza de su infraestructura TI. Su función principal es proteger contra amenazas de ciberseguridad. A diferencia del NOC, que se centra en la disponibilidad y rendimiento de la red, el SOC se centra en la vigilancia, detección y respuesta a cualquier actividad sospechosa o maliciosa que pudiera comprometer la integridad de su red y datos.
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Comprender las diferencias entre un SOC (Security Operations Center) y un NOC (Network Operations Center) es fundamental para las empresas que buscan garantizar seguridad, continuidad operativa y cumplimiento normativo.
Aunque ambos centros operan 24/7 y son pilares de la infraestructura de TI, sus objetivos y responsabilidades son muy distintos. A continuación, te explicamos sus principales diferencias y cómo se complementan.
El SOC tiene como objetivo principal proteger a la organización frente a amenazas cibernéticas. Su enfoque está en la detección temprana, análisis y respuesta ante incidentes de seguridad, monitoreando de forma continua toda la superficie digital de la empresa: redes, endpoints, servidores, aplicaciones y usuarios.
El NOC, en cambio, se enfoca en garantizar la disponibilidad, estabilidad y rendimiento de la infraestructura de red. Su misión es asegurar que los sistemas, servicios y aplicaciones funcionen correctamente, evitando interrupciones que puedan afectar la operación del negocio.
En resumen:
SOC = Seguridad
NOC = Disponibilidad y rendimiento
Las funciones de un SOC están orientadas a la inteligencia de amenazas y la respuesta a incidentes. Esto incluye la recolección y análisis de eventos de seguridad, la correlación de alertas, la investigación de incidentes y la generación de reportes de riesgos y cumplimiento.
Entre sus principales entregables se encuentran informes de incidentes, alertas de amenazas, auditorías de seguridad y evidencias para normativas y estándares.
Por su parte, un NOC se encarga de la monitorización del rendimiento de la red, la detección de fallas, la resolución de incidentes operativos y la gestión de cambios. Sus entregables suelen ser reportes de disponibilidad, documentación de incidentes, registros de cambios y métricas de rendimiento de red.
Un SOC utiliza herramientas especializadas en ciberseguridad como:
SIEM (Security Information and Event Management)
IDS/IPS
EDR/XDR
Plataformas de inteligencia de amenazas
Estas soluciones permiten centralizar y analizar grandes volúmenes de datos para detectar comportamientos anómalos y responder de manera rápida y efectiva ante ataques.
En un NOC, las herramientas están enfocadas en la infraestructura, como:
Plataformas de monitoreo de red
Analizadores de tráfico y rendimiento
Herramientas de automatización
Su objetivo es identificar cuellos de botella, fallas y degradaciones antes de que impacten al negocio.
Los equipos de un SOC cuentan con perfiles especializados en ciberseguridad, análisis de amenazas, respuesta a incidentes y conocimiento de normativas y marcos de cumplimiento. Deben estar actualizados frente a amenazas emergentes y dominar herramientas avanzadas de detección y análisis.
En un NOC, el personal requiere sólidos conocimientos en redes, sistemas, protocolos, infraestructura y troubleshooting, además de experiencia en optimización del rendimiento y gestión de entornos híbridos y en la nube.
En un SOC, las carreras suelen iniciar como Analista de Seguridad y evolucionar hacia roles como Especialista en Respuesta a Incidentes, Analista de Inteligencia de Amenazas, Arquitecto de Seguridad o Gerente de SOC, con un fuerte enfoque estratégico.
En un NOC, la progresión comienza normalmente como Técnico o Analista de Redes, avanzando hacia Ingeniero de Redes, Arquitecto de Infraestructura o Gerente de NOC, con especializaciones en redes en la nube, automatización y alta disponibilidad.
Si bien podría parecer redundante tener tanto un NOC como un SOC, la realidad es que cada uno ofrece un conjunto de habilidades y enfoques que son complementarios.
Sinergia Operativa: Mientras el NOC garantiza que la red esté optimizada y funcional, el SOC asegura que esta red esté protegida contra amenazas externas e internas.
Respuesta Rápida: Tener ambos centros permite una respuesta más rápida y efectiva en caso de incidentes que puedan afectar tanto al rendimiento como a la seguridad.
Cumplimiento y Gobernanza: Las empresas están bajo una presión cada vez mayor para cumplir con las normativas de datos y privacidad. Tener un SOC puede ayudar en la implementación de políticas de seguridad, mientras que un NOC puede asegurar que la infraestructura tecnológica cumpla con los estándares de rendimiento.
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En TecnetOne, acompañamos a las empresas en este desafío ofreciendo servicios especializados como SOC as a Service, monitoreo 24/7, detección y respuesta ante incidentes, gestión de vulnerabilidades y concientización en ciberseguridad, ayudando no solo a reducir riesgos, sino también a cumplir con normativas y estándares de seguridad.
De esta manera, las organizaciones pueden enfocarse en su crecimiento con la tranquilidad de contar con una infraestructura monitoreada, segura y alineada a las mejores prácticas del mercado.